Han pasado casi 3 años desde que hicimos un reboot de un espacio de
internet y lo convertimos en un hacklab, y tras un parón de 10 meses (en parte debido a una nueva okupación tras el desalojo del primer edificio del Patio Maravillas), las personas que hemos seguido juntándonos en el Patio para dedicarnos a la acción telemática hemos decidido que el proyecto debe terminar; decidimos que para comenzar la nueva fase en la que estamos desde hace unos meses es mejor terminar con algo que alargar su agonía innecesariamente; lo que hacemos ahora decide lo que somos, somos lo que hacemos, y estamos haciendo lo mismo pero de otra manera, mutar a veces nos permite liberarnos para continuar luchando.
Una explicación detallada de la situación de Hamlab daría para muchas páginas, no es fácil resumir 3 años de hacktivismo en los que hemos conseguido objetivos que no pensábamos alcanzar, de miles de momentos de complicidad y respiración colectiva, de organización y de prácticas varias metodológicas, de fracasos y tropiezos, de alegrías y penas, de creación de herramientas de resistencia telemática y organización cyborg.
Parafraseando las palabras de nuestro colectivo hermano Metabolik, Un final no es algo necesariamente malo, ya que implica un comienzo de algo nuevo. El terreno que hemos abonado, metabolizando tecnología e inquietudes políticas, sirve de base para que otros proyectos florezcan con más fuerza y nuevos rumbos.
Tras el Hamlab algunas hemos continuado dando soporte al Patio, mejorando el servidor CEB y montando la estructura del cableado del nuevo edificio, ahí, en los sótanos bajo la escalera, entre antiguos cacharros eléctricos, hay nuevos leds que parpadean y demuestran que hay mucha vida :)
Tras varias reuniones, hoy 15 de Mayo estamos haciendo una última quedada para cerrar detalles y poder hacer otro reboot (fiesta incluida), pero ya con otro nombre a la práctica que hemos continuado haciendo.
Quien venga nos encuentra, nos vemos en las calles y en la red.


