Manifiesto FeAs

 

¿Por qué FeAs?

Llevan muchos, muchos años llamándonos feas cuando no callamos, cuando hacemos temblar los privilegios masculinos. Nos llaman feas -con gritos cada vez más esperpénticos- cuando nos negamos a supeditar nuestro ser a la comodidad de nuestra pareja. Nos llaman feas cuando no permitimos que nuestros cuerpos pasen por las lineas de montaje en que se han convertido los quirófanos de los “cirujanos plásticos”.

En estos tiempos en que la belleza de las mujeres se ha constituido en un mito -uno de los más resistentes y peligrosos- que apuntala el sistema de dominación patriarcal, nosotras elegimos autodenominarnos FeAs -Feministas y Anticapitalistas- porque no nos resignamos a que otros decidan lo que debemos ser o parecer. Porque nos negamos a que nuestros cuerpos sean objetos producidos y consumidos por el capitalismo, ese otro gran puntal del patriarcado.

Autodesignarnos FeAs implica cuestionar esa construcción de belleza con la que pretenden controlar nuestra presencia en los espacios considerados tradicionalmente masculinos -el trabajo, la política, la sexualidad... Al llamarnos FeAs -y decirlo en voz muy alta- queremos señalar la imperiosa necesidad de deconstruir ese paradigma de belleza -imposible de alcanzar- con el que el patriarcado ha colonizado nuestras subjetividades y sigue mutilando nuestros cuerpos.

¿Por qué feministas?

Ser feministas es una cuestión de dignidad, respeto y amor hacia nosotras mismas. Es sentirnos personas de pleno derecho y no permanecer impasibles al ver que éstos no están al alcance de todas. Nos indigna cada una de las distintas formas de opresión machista y patriarcal, desde las más directas y mediatizadas -como la muerte de muchas mujeres a manos de sus parejas- pero también y sobretodo nos asquea el clima de legitimidad y tolerancia social en la que se gestan estas agresiones. Legitimidad y tolerancia que no estamos dispuestas a admitir, sino a denunciar y a combatir a través de la militancia feminista.

Sentimos que no se puede no ser feminista en un mundo en el que hipócritamente se apuesta en el papel por la justicia social y los derechos humanos, mientras en la práctica esa apuesta se trasluce en una perpetuación e invisibilización de las violencias y discriminaciones de las que somos objeto las mujeres.

¿Por qué feministas y anticapitalistas?

El patriarcado tiene una historia comun y una complicidad con el capitalismo que hace que el entramado social no pueda entenderse desde una de las dos teorías explicativas. Las teorías anticapitalistas clásicas han obviado la opresión de género y la especificidad de la desigualdad de las mujeres con respecto a los hombres por encima de la clase social, puesto que opresión y violencia de género existen transversalmente en todas las clases sociales. De la misma manera, las teorías antiapatriarcales han evadido la historicidad de los sistemas económicos y no han reparado por sí mismas en la contextualización peculiar de cada opresión de género. Capitalismo y patriarcado son dos sistemas autónomos que actuan conjuntamente -uno instrumentalizando al otro- para el mantenimiento del statu quo. La dominación de género es un modelo de opresión a partir del cual se han ido generando históricamente otras desigualdades, siendo el capitalismo fundamentalmente sustentado por un modo de producción patriarcal en el que las mujeres a lo largo de los siglos hemos sido relegadas al espacio privado que servía de soporte para el desarrollo capitalista.

¿Y entonces qué?

Ante la violencia capitalista, autogestión. Ante la opresión patriarcal, autodesignación. Ante el conformismo y la tolerancia frente al machismo, acción feminista. Tal es nuestro objetivo como FeAs. Consideramos indispensable la crea(c)ción de espacios que promuevan la conciencia feminista y la cooperación con otros colectivos (feministas, sí, pero también con otros movimientos sociales). Solas no podemos, con amigas sí.

Sabemos que no todas las mujeres viven la lucha feminista de la misma manera. Ya sea por partir de diferentes vivencias o experiencias, ya sea por defender unos principios teóricos diferentes, la variedad de feminismos no puede suponer un obstáculo para la acción. Creemos que es necesario autoorganizarnos partiendo del reconocimiento de los diversos posicionamientos de las mujeres con respecto a cómo debería enfocarse la lucha. Sabemos que somos diferentes, pero también defendemos que la diferencia no puede ser motivo para no actuar conjuntamente.


Porque la lucha será feminista o no será.

Porque somos FeAs y estamos orgullosas de serlo.

Porque nos da la gana.