Este ex-europalamentario defendió a ultranza el Paquete Telecom en la Comisión Europea, que pretendía la restricción de acceso a Internet a los usuarios sin necesidad de orden judicial. Guardans antepone los intereses empresariales a la Constitución, la libertad de expresión y los derechos civiles y ha sido elegido por su "buena amiga" González-Sinde para ocupar la Dirección General de Cinematografía y así seguir luchando por los intereses de la industria del copyright y las telecomunicaciones.
El vicepresidente de los EEUU se ha ganado la nominación por ser el político más poderoso en favor de la regulación de Internet y romper la neutralidad de la red y convertirse en el enemigo número uno de la cultura libre. Su posición ligada al MPAA muestra por dónde van los tiros, criticando las redes P2P y apoyando a la Asociación de la Industria Discográfica en el juicio contra un estudiante por descargarse música al que piden un millón de dólares. No duda en utilizar su poder para presionar a los gobiernos a que implanten las medidas que desea la industria norteamericana.
El Secretario de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información se merece la nominación por defender la censura previa, impedir que Internet se considerara servicio universal y vetar que las corporaciones locales ofrecieran acceso a Internet como servicio público durante la aprobación de la Ley de Impulso a la Sociedad de la Información. Todo ello sin ninguna imparcialidad y con muchísimos intereses personales: ha trabajado para Telefónica y otras compañías en el sector.
No podía faltar nuestra Ministra de Cultura, por haber demostrado su total ignorancia respecto a Internet y la propia cultura, por pretender que nos creamos que la crisis del cine es nuestra culpa por usar redes P2P y que la SGAE es un alma caritativa. Esta ministra no dudó en aumentar las ayudas a la industria del cine en las que tiene intereses personales y familiares, sin ningún peso de conciencia por el conflicto de intereses.